sábado, 9 de abril de 2011

23.Sácame de aquí.

Sácame de aquí, y hazlo rápido. Por favor, agárrame de la mano y sácame de mi casa, aléjame de mis padres, mi hermana y toda mi familia, de sus broncas, sus 'esta niñata nos lleva por el camino de la amargarura' que combinan a la perfección con mis silencios, de sus miradas de decepción y sus 'te lo dije'. Aléjame de mi barrio, de la gente que hay en él, de sus miradas indiscretas que dices: 'mírala, mira que niña, mírala, la pobre, ha perdido el rumbo'. Sácame de aquí. Aléjame de mi instituto, de los compañeros, aunque dudo que pueda llamarles así, de los exámenes y de los hijos de puta de los profesores, que cuanto más duela, más meten el dedo en la yaga. 
Sácame de mi cama a mitad de la noche, agarra mi mano y llévame al cielo. Siéntate conmigo en el borde de la luna y dime qué significan todas y cada una de las constelaciones. Luego llévame a mi cama de nuevo y acuéstame. Cántame al oído mientras me duermo, acaríciame el pelo y susurra: 'todo va a ir bien, ahora estás conmigo'. Y te juro, que daría lo que fuera por que eso fuera cierto.

'Tranquila, nena, con el tiempo te acostumbras.'


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